Sigo dándole bola a mis cosas porque, si no lo hago yo, pues eso. Lo lógico y normal, por otra parte. Vojvodina lleva cuarto y mitad de lampreas, una poca de la languidez de siempre, ejercicios de autofustigación, mi primera (y última, espero) canción seudopolítica y va bien surtido de residuo emocional chichinabesco. Añádele un paquidermo moribundo y una rótula y ya tienes el pack completo. Por cero euros, si quieres, te lo bajas.
"Al menos vas ya predispuesto..."
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